El iPhone 5 de la compañía de la manzana, que se presentó el pasado 12 de septiembre, pero no puede usar las infraestructuras celulares más rápidas de Europa ni aprovechar el potencial de transmisión de datos que otorga el estándar de transmisión de información 4G o LTE, que sobre el papel puede alcanzar hasta 100 megabits por segundo de velocidad. El famoso dispositivo de los de Cupertino se tendrá que conformar, por ahora, con las infraestructuras de 3G, cuyo limite sobre el papel de descarga se acerca a los 40 megas, aunque sus transferencias habituales se ubican alrededor de ocho a diez megas. Podría ser una frecuencia equivocada, el motivo de este contratiempo es que este nuevo iphone 5 lleva incorporada, tal y como se especuló a lo largo del el verano, la tecnología 4G, pero, desafortunadamente, en una banda de frecuencias, la de 1.800 megahercios (Mhz), que en España no funciona con ese protocolo de datos.

Tal es así, en España la banda de 1800 se adjudicó al GSM (también llamado 2G). El chip del iPhone 5, fabricado por Qualcomm, sólo trae, en principio de disponibilidad para cinco frecuencias diversas de las que un par se dedican a 2G, otras dos para 3G y sólo una a 4G o LTE, según indican fuentes de la industria que han tenido conocimiento directo de las especificaciones del nuevo dispositivo.
Debido a esto, el último equipo sólo incorpora el 4G en 1.800 Mhz, mientras que el servicio 4G de los operadores españoles se ha empezado a desplegar en otra frecuencia diferente, la de 2.600 Ghz, pero unicamente en las grandes ciudades y dentro de las zonas de más densidad de población como los centros comerciales, aeropuertos o estaciones. Los principales ISP de España también han adquirido frecuencias para implantar 4G en España en la banda de 800 Mhz.
Sin embargo, esta frecuencia está por ahora destinada a la Televisión Digital Terrestre (TDT) y no podrá ser usada por los proveedores, en el mejor de los supuestos, al menos hasta principios de 2014.